Resumen El surgimiento de la banca en Hispanoamérica durante la década de 1820 tuvo implicaciones en la estabilidad financiera de los nuevos estados independientes y en los modos con los que los actores económicos locales desarrollaban sus negocios. La aparición de novedosos instrumentos de pago, como billetes y cheques bancarios, habilitó transacciones con base en una infraestructura hasta entonces desconocida localmente. Los cheques permitieron el empleo de depósitos y sobregiros como medios para la concreción de pagos, expresando la emergencia del dinero bancario propiamente dicho. Aplicando el Análisis de Redes Sociales sobre la información del archivo bancario, el presente artículo propone explicar los mecanismos que permitieron la difusión de aquel instrumento, propiciando su admisibilidad en la economía de un Estado naciente.